Fue fortaleza musulmana sobre una colina hasta el S. XV que se convirtió en ermita bajo la advocación de San Miguel.

A causa de las lluvias, se hunde en 1684 y se vuelve a construir en el S. XVIII. Ha sido además de iglesia, hospicio de niños huérfanos. Actualmente está cerrada al culto, utilizándose como salón de conferencias y exposiciones.